Patrimonio Cultural Intangible

Cuando hablamos de geoparques debemos considerar todos los elementos que componen el territorio, buscando extraer esa conexión ancestral entre la geología y la existencia humana. Por eso el Patrimonio Cultural Intangible adquiere una especial significancia, pues nos remite a la identidad y el sentido de pertenencia en la Comunidad.

Desde Grutas del Palacio trabajamos en diversas dimensiones del patrimonio intangible: expresiones artísticas, artesanías típicas, eventos festivos, oficios tradicionales, y costumbres orales, siempre tratando de rescatar el sentido de nuestra sociedad multiétnica. La comunidad de Flores se fue formando al influjo de dos grandes oleadas migratorias: la primera compuesta de españoles y portugueses (época colonial), y la segunda abarcó otros países europeos y de Medio Oriente, ya entrado el siglo XX.

En homenaje a las diferentes colectividades presentes en el territorio, el gobierno de Flores celebra la “Fiesta de las Colectividades”; un verdadero espacio de valorización de costumbres, tradiciones gastronómicas, trajes típicos, oficios e identidades.

Otra de las mayores tradiciones proviene de los gauchos y paisanos; elementos de la épica gauchesca (caballo, boltas de cuero, espuelas, boleadoras) conjuntamente con rastros del “paisano” de principios del siglo pasado, conforman un entorno de innegable valor cultural.

Estrechamente ligado a lo anterior, Flores celebra cada año el “Festival del Guiso Criollo”, una auténtica demostración gastronómica de tradición rural y luego urbana. Cientos de personas se congregan en el Parque Centenario de Trinidad, para degustar esquicitos guisos cocinados en ollas de barro y metal, entre ranchos de terrón, guitarras, y ardientes fogones.